La colección de Tommy Hilfiger de la primavera-verano está inspirada en la fusión de lo preppy y el arte pop. Modificando formas clásicas mediante un moderno caleidoscopio de colores matizados, la colección le rinde tributo a los años sesenta.
Los esenciales icónicos americanos se encuentran imbuidos en el marco optimista y vibrante de Tommy, mientras que la onda de los años sesentas le brinda un encanto fluido a la nueva actitud prep.
La herencia de la ropa para caballeros es re-creada con manos femeninas, desde un traje camisero hasta jumpsuits manga larga y dobladillos de blusa.
Los colores Warhol son combinados con los clásicos caquis y los denim de confección a la medida para una refrescante propuesta de bloques de color. Un traje de confección a la medida Bespoke a cuadros hace la evolución de un básico para caballeros en separados inesperados y la ropa invernal tal como chaquetas de nylon con capucha y capuchas de algodón unidas.
Las clásicas camisas tipo Oxford son astutamente utilizadas en piezas como un abrigo tipo motociclista y una chaqueta básica. Camisas tipo rugby en rayas náuticas y trajes en una variedad de anchos y brillos son usados con pantalones estrechos de cuero de lujo y denims tipo motociclista.
Los estampados de camuflaje son feminizados con un diseño de puntos y respaldado con chinos de confección a la medida. Los tradicionales conjuntos se ven actualizados por medio de la repetición de los patrones sobre trajes, bolsos y zapatos. La saturación de los colores por doquier, dictan una tendencia especialmente en las prendas para la noche y los accesorios.
La noche adopta la onda fluida del día con los jumpsuits y ponchos mientras que los estructurados bolsos de hombros, las delgadas correas y los mocasines de tacón de madera son montados en detalles de brogue (calzados bajos) así como en herrajes dorados rosa. El efecto acumulativo- una interpretación Technicolor de los clásicos preps por los cuales Tommy Hilfiger es conocido.