Los medios británicos reflejan por estas horas lo que para los acérrimos seguidores de la duquesa de Cambridge es un signo de austeridad en tiempos de crisis. En su primer discurso público usó el mismo vestido que llevó su madre, Carole Middleton, hace dos años para asistir a una carrera de caballos.
La esposa del príncipe William apareció ayer con un sencillo vestido azul ceñido en la cintura para inaugurar las nuevas instalaciones en Ipswich de la organización benéfica Each, donde pronunció su primer discurso en público.
Según la prensa, el vestido es de la tienda Reiss, que en 2010, cuando Carole Middleton lo usó por primera vez en Ascot, se vendía a 139 libras (unos 165 euros).