Por María Pínola*
Una mujer puede conocer todos los secretos para armar equipos ideales y sentirse maravillosamente vestida pero si no presta atención a la ropa interior, todo ese esmero se irá por la borda. Un buen conjunto de ropa interior será la base que le dará la forma adecuada al cuerpo para después, por supuesto, lucir el exterior.
Claves para no equivocarse:
-Prestar atención al corpiño que será la premisa en todos los casos. Cuando una prenda es adherente, habrá que evitar cualquier tipo de soutien con broderie, encajes, costuras o puntillas. Pueden ser sexies para una ocasión especial, pero quedarán poco elegantes si las texturas se perciben a través de la camisa o remerita.
-La calidad de los breteles será otro punto crucial. Los lavados y el uso provocan que los elásticos se venzan y que, justamente, el sostén deje de sostener. Quizás no prestamos tanta atención a este detalle, pero un bretel suelto dará la ilusión de un busto caído o aplastado. En la mayoría de las ocasiones, con levantar el bretel podemos lograr un torso esbelto. ¿Por qué? Porque se gana espacio entre el busto y la cintura.
-Cuando la prenda es definitivamente ajustada, se debe prever el uso de musculosas finas por debajo para ocultar los “rollitos extra” en la espalda provocado por los elásticos del sostén.
-A la hora de comprar corpiños, se debe poner el foco en que las tazas se ajusten perfectamente a nuestro busto. En ocasiones, con el deseo de provocar un efecto de “lolas grandes”, elegimos sostenes con push ups demasiado evidentes que levantan y unen generando un efecto poco natural porque todo parece acumularse entre el cuello y el esternón. Por otro lado, la unión entre las dos tazas también será importante, los mejores son los que vienen con una tela entera que une la prenda completamente. Las tazas soft para las que menos tienen son súper recomendables.
-En el caso de la bombacha, cuando usamos pantalones ajustados, será mejor elegir una cola less para evitar el efecto “doble glúteo”. Si resulta incómoda, se pueden elegir los modelos sin costura.
-Cuando la prenda es blanca, lo ideal es elegir ropa interior color piel, en lo posible, lo más parecida a nuestro tono, de esta forma queda invisible.
-Por último, el cuidado de la ropa interior también es importante. Lo mejor es lavarla en el lavarropas con un lavado suave adentro de bolsas protectoras para evitar que se enganchen y deformen.
-Ah! Y un consejo de amigas para las que suelen lavar la ropa interior mientras se bañan: mejor no hacerlo, la humedad del baño nunca es adecuada para la higiene femenina.
* María Pínola es Socia de Grupo Imagen. Para más información visitá: www.grupoimagenweb.com.ar